Toronto, dos semanas después
Ahora mismo escribo desde el móvil. Estamos al borde de un pequeño lago, en un campamento de YMCA (y esto es genial).
Desde la última vez que escribí han pasado muchas cosas (mi padre dice que esto se parece a “El día de la marmota”). Como siempre, hay un puñado de fotos en mi álbum de Flickr.
CN Tower, cataratas del Niágara (realmente impresionantes, hay que vivirlo en primera persona al menos una vez en la vida)… Y mucha vida (día a día) en downtown Toronto.
Tampoco tengo mucho que escribir ni que contar ahora mismo (en realidad sí, pero difícilmente voy a poder condensar todo de una vez). En cualquier caso tenía ganas de hacer una lista de las (muchas) cosas de este lugar que me han parecido interesantes o sorprendentes, aunqu por ahora, cae esto:
- Starbucks: Son muy comunes por aquí. Visualmente (marca) son lo mismo, aunque la calidad de lo productos es mucho más acorde al precio (que es razonable, y al cambio, hasta barato; además aquí todas las bebidas son más grandes que allí y los Frapuccino no saben a hielo picado con zumo).
- PATH: Toronto es una ciudad muy grande y activa. Hay una serie de pasillos subterráneos que une los “basemenent” de los edificios con grandes galerias comerciales. Es como un centro comercial a lo grande, muy cercano a la superficie y transitado esencialmente en invierno, cuando la gente trabaja y las temperaturas son del orden de -20'C.
- El transporte público es muy caro. El aparcamiento también. Unos 3 dólares por trayecto, 36 dólares por un abono semanal y un centenar para el mensual (unas 3 veces más caro que en Madrid). La TTC (empresa de transportes) abarca metro, tranvía y autobús. La infraestructura es muy vieja y está en proceso de renovación, aunque está muy bien conservada y mantenida. Además a menudo el metro conecta con el PATH (que a su vez se conecta directamente con los edificios de empresas) y con los tranvías, que llegan a las afueras, así que para mucha gente la rutina en invierno consiste en coger el tranvía y no pisar la (fría) calle durante la jornada.
Aún me quedan cuatro días aquí. En cuanto tenga un ordenador a mano me pondré a escribir más.
Eso sí, la ciudad es muy cara. Quizás no he mirado en los sitios más 